Radio Continental 590 AM

Emisoras Radio Continental 590 AM en vivo Colombianas La calidad y la emisión continua.

Añadir a su sitio.

Hablo de él, no de ti. ¿Quién es? Es Ali. Vive en la calle de al lado. ¿La gente de tu barrio juega a golf? No, señor. Hasta hace dos días vendía calzoncillos. Pero ahora no lo sé. ¿También juegas al “golfo”? No es “golfo”, se dice “golf”. Sea “golfo” o “golf”, la gente justa me es desconocida. Hola, Ali. ¿Sabes quién es? Vikram Rathore. Campeón de golf. ¿Qué tal, señor? ¿Cómo está? Gracias. Hoy me ha enseñado una buena lección. No le des la mano a nadie después de convertirte en campeón. Solo cuando te conviertas en campeón. Esto no es tan fácil como vender calzoncillos, que puedes rogarle al cliente que los compre. Esto es golf. Es un juego de ricos. Un pobre como tú tendría que vender un riñón para comprarse un club. ¿Sabes lo que es un club? ¡Un palo de golf! Somos pobres. Nos arrancan el corazón si hace falta, un riñón no es para tanto. Si lo necesita algún día, dígamelo. Otra cosa. Da lo mismo el juego que sea, los pobres ganamos o aprendemos, nunca perdemos. Adiós. ¿Qué es esta charla sobre ricos y pobres? Nadie habla de esto ya. Ali, ¿qué haces? ¿Qué? Es un campeón de golf. Estás muy atrás y él está por delante de ti. Sí. Ahora está detrás. Ahora estamos igual. Vamos. Adiós. Traducción y sincronización: FaLhIy Tío, ya he aprendido a jugar al golf. ¿Que te preocupa ahora? Ali ha aprendido a jugar al golf, pero para ser un golfista oficial, debes participar en el torneo clasificatorio. Y para eso Necesitaremos dinero. ¿Cuánto? Medio millón. ¿Medio millón? ¿Sabes cuántos ceros son eso? Con esa cantidad, podemos casar a varias chicas del barrio y educar a todos los niños. ¡Medio millón! Ali, la tarifa del torneo, el equipo de golf, la ropa, gastos de viaje. Necesitaremos el dinero para eso. Si no, no podrás jugar el torneo. Me lleva a un burdel, y luego dice que no hay chicas. ¿Por qué no lo dijiste antes? ¡Todo mi trabajo a la basura! Dejé mi negocio para jugar por tu culpa. Se acabó. Pensé que si lo que decías era verdad, podía darle a mi madre una vida mejor.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *