UNAB Radio

UNAB Radio, Emisoras Radio UNAB Radio en vivo Colombianas UNAB Radio


Añadir a su sitio.

la tasa de asesinatos se duplicó. Era como si hubiesen enviado un ejército invasor para que violara, robara e incendiara la ciudad. Y es lo que están haciendo. Asalto grave, violaciones, robos. En poco tiempo, teníamos cuerpos en el piso. Teníamos que apilarlos. Fue una vergüenza. Ha habido tantos asesinatos en Miami últimamente que un camión refrigerado está en uso por la oficina del forense de Dade para guardar los cuerpos. Habían arreglado alquilarlo a Burger King, que tiene la oficina central aquí. Estaba muy enojado. Nos han invadido los extraterrestres. Estos tipos están desquiciados. A nadie parecía importarle lo que ocurría en las calles de Miami. Por eso hablé. Psicológicamente, ni siquiera son humanos. Son animales… ni siquiera animales, ese es un insulto al reino animal. No había ley ni orden. Todos portamos armas. Mi esposa, mis dos hijos. Verán que tengo una escopeta cargada y vamos a dispararle a alguien. Nunca viajé por el condado de Dade sin estar armado. No hay duda sobre ello. Siempre tuve un arma, no dormía bien sin ella en especial en el Miami de aquella época. Edna Buchanan dijo en la televisión que porta dos armas y que todos deberían hacerlo. Merret Steirheim, entonces administrador del condado, y los comisarios estaban furiosos, así que fui persona no grata por un tiempo. Miami estaba literalmente viniéndose abajo. Pero la ayuda policíaca no llegaría debido a falta de personal en el departamento. Las agencias federales admiten estar paralizadas por la falta de hombres, dinero y recursos. El departamento de policía de Miami salió frenéticamente a buscar personal. Más policías en la calle ayudarán a revertir esta tendencia. Solían tener parámetros. No haber consumido nunca droga para ser policía. Lo redujeron a en los últimos años y eso no funcionó. “En los últimos cinco años.” Aún así no alcanzaron. Por último, lo redujeron a los últimos dos años. Y llegaron a un punto en que los contrataban si no consumían en ese momento. Eso resultó en la mayor crisis de corrupción policíaca desde los días de Serpico en Nueva York. Toda la clase de la academia de ese año terminó en prisión o muerto. Ya son tres los oficiales que arrestaron este fin de semana. Los arrestos de hoy se dieron mientras otros siete están en juicio acusados de robar a los narcotraficantes y de vender las drogas ellos mismos. Los Policías de la Cocaína han sido acusados de conspiración, tráfico de drogas y crimen organizado. El resultado, impactante… policías y ex policías arrestados o suspendidos en los dos últimos años. Dieciséis suspendidos en las dos últimas semanas. Y eso no es todo. Al menos policías más serán suspendidos. La mano de la ley falló en Florida del Sur. Entonces dejemos de trabajar y abandonemos las calles. Estamos comprometidos en serio y retomaremos el control de las calles otra vez. El sistema de justicia no funciona aquí. Sugiero que revisemos todo el concepto. CENTAC entró en operaciones en diciembre del . Había organizaciones CENTAC previas en todo EE UU. CENTAC significa “Unidad Táctica Central”. Nuestro objetivo principal fue unir a homicidios con la división de drogas. Tenían conexiones con la Agencia Antidrogas, con el FBl. Estábamos lidiando con un tipo de criminal con quien no habíamos lidiado antes. Las instrucciones que di fueron muy simples. En tiempos difíciles, se toman medidas difíciles. Se podía usar cualquier método para sacar a alguien de las calles. Nos íbamos a deshacer de ellos encarcelándolos o matándolos. Era una unidad destinada a ser más activa que reactiva. Era una manera distinta de hacer el trabajo y era necesario entonces debido a la naturaleza del delincuente, tanto con los colombianos como con los cubanos que vinieron desde Mariel. Miami parece haberse convertido en el Paraíso Perdido. En el otoño-invierno de el artículo Paraíso Perdido salió en la revista Time. La revista Time aplastó a Miami. El artículo de páginas se enfocaba en Miami como el problemático centro de drogas, crímenes y refugiados. Los políticos en Miami y en Dade County se volvieron locos cuando lo vieron. La primera pregunta es: “¿Es seguro visitar Miami Beach?”. – ¿Qué les diría? – Nuevamente les digo que a menos que vengan a traficar drogas, estará tan seguro aquí como lo estaría en cualquier parte del mundo, incluida su propia ciudad. Estábamos divididos entre dos mundos. La capital del sol y la diversión… y la capital del asesinato. Esa era la idea del artículo… los delincuentes ganaban y nosotros perdíamos. Nací en Cali, Colombia. Llegué a los EE UU en . Crecí en Chicago, era mecánico con mi papá. Trabajé para General Motors, allí aprendí cómo abrir coches. Aún joven, me conocían como uno de los mejores ladrones de coches en Chicago, y luego, después de los años , era conocido por ser sicario para el cartel. JORGE “RIVI” AYALA SICARIO Confesó su participación en asesinatos durante la Guerra de la Cocaína. Es sospechoso de otros asesinatos. Me junté con un grupo de tipos. Robábamos coches y los vendíamos a los desguazaderos por o dólares cada coche. Solíamos robar ó por noche. Éramos tres. Ganábamos buen dinero. Mejor que trabajar con papá. Venía de una buena familia, tenía lo que necesitaba. No necesitaba robar coches pero era por el dinero y por el entusiasmo de entrar en el coche de alguien y luego venderlo. Chicago Agosto de Restaurante Tropicana. Solíamos ir allí por el teléfono público. Allí nos llamaban. Lo usábamos como oficina. Tenía un lugar específico donde estacionaba y nadie más lo usaba. Llego una mañana, y había un coche estacionado. Le pregunté al mesero de quién era. Dijo: “De un pez gordo de Miami”. Le dije que me importaba un carajo de quién era. Quería mover el coche, así que me lo llevé. A la mañana siguiente estábamos en el restaurante… y entraron tres colombianos preguntando por Riverita. “Lo estoy buscando porque se robó mi coche.” “Yo soy el tipo que buscas, soy Rivi.” “Me robaste el coche y quiero que me lo devuelvas.” “No te lo devolveré. “Dame dólares porque ahora es mío. “Estacionaste donde no debías.” Comenzó a reírse y me dijo: “Sí que tienes huevos, ¿sabes?”. Dije: “Escuché eso antes”



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *