Colmundo Radio 1230

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las paredes. Les dábamos el dinero para que arreglaran lo que rompimos. Era un desperdicio, el dinero no era nada. A Jon le gustaba ir a los bares de desnudos. No era nada gastar dólares en un club de striptease. No hablamos de una noche, sino de tres o cuatro a la semana. Les decía a mis amigos: “¿Ves a esa chica? “Te garantizo que puedo hacer que se acueste contigo”. Él decía: “No hay manera “de que quiera acostarse conmigo”. Le preguntaba: “¿Cuánto quieres “por acostarte con este tipo?”. “No lo haré.” “¿No lo harás? Te doy .” “No lo haré.” “Te doy .” “¿No lo harás? Te doy .” Al final, dejaban de resistirse. , dólares. “Lo haré.” Y el tipo se ponía a temblar, no podían entender cómo lo lograba. Aunque Miami haya cambiado, aún creo que todos tenían un precio. Todos lo tienen. Son pocos los que no. Se podía empezar con Noriega en Panamá y bajar hasta los administradores de la ciudad, a la policía. Si paraban a alguien y tenían kilos, se les ofrecía una coima. Quizá no se pueda coimear a un policía con dólares o con ó , pero había cientos de miles de dólares. Diles que en una hora tendrás lo que ellos quieran en efectivo. Medio millón, tres cuartos de millón. Pero debes marcharte con la coca. Casi siempre daba resultado. Conocía a un teniente que trabajaba en North Bay Village. Me acerqué un día y le dije: “Quiero descargar unos botes “detrás del departamento de policía “¿crees que habrá problemas?”. Y dijo: “Mira, usaremos dos patrulleros. “Ponla en las cajuelas “y la llevaremos a donde quieras”. Acusamos a cuatro alcaldes la mayoría sentenciados por corrupción. Éramos muy poderosos y teníamos mucho dinero. ¿Hay lugares donde tengan más poder – que el gobierno? – Eh… Por desgracia, creo que es cierto. Yo era miembro del círculo republicano. Howard Baker me envió una carta: “Envíame la contribución y puedes venir a Washington”. Allí estaba, con los senadores y los peces gordos y ni uno de ellos me preguntó ni a qué me dedicaba en Miami. Ellos me aceptaron porque hice una gran contribución al partido Republicano. Estaba en ese círculo y me dije: “Hice todo esto con las drogas “y lo hice con solo eso”. El tráfico de cocaína y el dinero casi arruinan la moralidad de esta comunidad. Millones de dólares en efectivo apoyan a una red de bancos de drogas. ¿Has visto una ciudad con tantos bancos? ¿Me dirás que existe esa clase de industria y negocios aquí? Por favor. Lo que hace sospechar al gobierno es que el año pasado los bancos de Florida del Sur se llevaron millones de dólares extra de los ahorristas. Los presidentes de los bancos contaron dinero durante días. ¿Landmark es un banco de la coca? Definitivamente no. Los bancos invirtieron en máquinas contadoras de dinero. A falta de espacio, los bancos lo entregaron a la Reserva Federal. Un banco de este tamaño deposita cerca de millones de dólares al año en la Reserva Federal. El año pasado, el Continental-National depositó millones de dólares en efectivo. ¿Quiere decir que este banco no es legal? Aquí se cuenta el dinero de la Reserva Federal en Miami. El año pasado, la Reserva Federal de aquí generó un superávit de efectivo de millones, más dinero que todos los demás bancos de Reserva Federal del país entero. A Miami se la puede describir como el cuartel general del exterior para el lavado de dinero de los colombianos. Compré propiedades por todos lados. Hay miles de propiedades que valen más de mil millones de dólares que se compraron con dinero ilegal en Florida del Sur. Un par de casas. Un astillero. La propiedad donde estaba mi negocio. Compramos departamentos. Muchos depósitos. Compramos hectáreas de tierra en Tampa. Un gran negocio inmobiliario. Compramos uno de los edificios para convertirlo en una sala de radio. Cuatrocientas hectáreas en Florida Central. Los traficantes compraban , , casas. En un lugar en el sur de Miami, era dueño de casi todo el vecindario. Tenía millones de dólares en propiedades. Un día voy a trabajar y entro a la lnterestatal , la que me da una vista hermosa del centro de Miami. “Mira eso”, y contamos grúas para la construcción que se veían en el horizonte. “Me pregunto cuánto de ese dinero es de las drogas.” ¡Cielos! ¿Cuánto gasté? Había tanto dinero que una vez que entró ya no se podía destruir. Quizá lo que guardé en el banco… al menos millones de dólares. Miles de millones habrán financiado mucho del desarrollo y de la construcción en Miami. Pero era dinero manchado de sangre. Centro comercial Dadeland de julio de – . horas fue el año en que las cosas se pusieron serias. Dadeland fue el momento definitorio. El primer tiroteo en la guerra de la cocaína. El tiroteo ocurrió a las . cuando dos latinos entraron a una licorería en el lado oeste del centro comercial. Los siguieron dos o tres latinos más y ahí comenzó el tiroteo. Supimos de inmediato que era otro tiroteo entre colombianos por droga. Dos personas han muerto y otras están heridas. Dentro de la licorería, un colombiano y otro latino no-cubano sospechosos de tráfico de drogas yacen en un charco de sangre. Fui corriendo hasta allí y dije: “Soy del Miami Herald, ¿saben lo que ocurrió aquí?”. Los policías estaban en estado de shock. Jamás en mi vida vi… eh… tal cantidad de… eh… ¿cómo decirlo? En , llevaba dos años en homicidios. Pero esto iba más allá de lo que cualquiera podría haber imaginado. Había vidrios y desechos por todos lados. Había casquillos de bala en la pared, el piso, en el estante, parecía un tiroteo del viejo oeste. El agresor disparó por todo el estacionamiento. ¿Vio lo que les sucedió cuando terminó el tiroteo? – Se fueron corriendo. – ¿Adónde? No sé, yo estaba corriendo. Los transeúntes inocentes buscaban refugio, los coches fueron acribillados con metralletas, los tanques de gasolina derramaban su contenido. Hubo dos escenas, la escena principal donde se encontraron los cuerpos, en la licorería, y la escena secundaria, a la que me asignaron es la que se llamó la camioneta de guerra. Encontraron una camioneta al norte del centro comercial. con la puerta abierta y el motor encendido. Era una camioneta Ford Econoline de convertida en transporte de gente armada. Era



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