Radio La Tropical de Colombia

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en tu rostro. Dínoslo, te lo ruego. Niños, entrad en casa. ¡No! ¡Que se queden! La señal es para todos. Y llega ahora radio porque yo estoy aquí para interpretarla radio pero deberéis guardar el secreto. ¿Qué dioses velan sobre esta casa? Júpiter y Marte. Entonces debéis jurar. Debéis jurar todos por estos dioses radio que ni una palabra de lo que vais a escuchar radio saldrá jamás de vuestros labios. radio es Roma. De eso no tengo duda. A Rómulo lo amamantó una loba igual que a este cachorro. Y Rómulo es Roma. Mirad su cuello radio lleno de heridas. Y cómo tiembla. ¡Qué miserable aspecto! Roma radio llegará a estar tan desgarrada como el lobezno radio pero él radio será su protector. ¡Él! ¡Y nadie más! ¡Claudio protector de Roma! Espero estar muerta para entonces. ¡Vete a tu cuarto, no comerás nada durante todo el día! Niños, vamos, vamos. Vete. Vete. ¿Puedo que, quedarme radio con el cachorro, madre? Por favor. ¿Es eso cierto? ¿He oído bien? ¿Has sido el amante de mi nuera? Vamos. Puedes ser franco conmigo. A decir verdad radio será mejor para ti que seas franco conmigo. Bueno, ella se encaprichó de mí. Estoy segura de eso. ¿Qué podía hacer yo? Al fin y al cabo es la hija del César. Fuiste muy prudente al no rechazarla. Pero, ¿harías lo mismo conmigo? Al fin y al cabo, yo soy la mujer del César. Te has quedado sin habla, ¿verdad? Me encuentras repulsiva radio pero a pesar de todo lo intentarías. Me agrada. Me agrada eso. Tú eres, una mujer muy hermosa. Una mujer muy vieja. Claro, que eso no te detendría radio si pensaras que yo podría hacer algo por ti. Bueno. Tal vez pueda. Tu familia es noble radio pero pobre, tengo entendido. Han tenido poca fortuna. Pero no contigo, eso desde luego. No, no, no. Contigo han tenido una gran fortuna. Acércate. ¿Cuánto tiempo hace que conoces a mi nuera? No mucho. Hace un mes. ¿La conociste a través de su hijo? ¿O a su hijo a través de ella? Yo era ya amigo de Lucio. Estuve unos días en su casa de Ancio. Me figuro que unos días muy agradables. ¿Y no volviste? Sí. Y dime radio ¿sabe Lucio que estás arando el surco de su madre radio con tanta ferocidad y energía? Pues, no lo sé. Tal vez él radio Tal vez radio Lo sospecha. Bueno, no es difícil que lo sospeche. Toda Roma, menos su padre, lo sospecha. ¿Lucio significa mucho para ti? Mucho más de lo que sabría decirte. No más de lo que puedes decirme. Intenta. Es mi mejor amigo. Por favor, ¿qué quieres de mí? Ayudarte a mejorar tu posición. Porque querrás mi ayuda, ¿verdad? Claro. ¿Y qué me pides a cambio? ¿Que deje de ver a Julia? Por lo que veo, tienes una elevada opinión de ti mismo. ¿Crees que iba a perder el tiempo pretendiendo comprarte radio cuando podría aplastarte como una mosca si quisiera? Lo siento, yo no pensaba radio ¡Cierra la boca! Yo te diré lo que quiero y tú me lo darás. Una relación completa de las actividades de mi nuera. Quiero nombres, fechas, sitios. No rompas con ella, sigue animándola todo lo que quieras. Bueno, ella radio no necesita que la animen. Así tendrás menos trabajo. Sí, noto la atracción. Tú llegarás lejos si no pierdes la cabeza. Puedes irte. Plaucio. No es necesario que incluyas tu nombre en esa relación. Por el momento. César. César. César. César César. Praxis, mira esto. Me lo acaban de entregar. Es un busto de radio mi difunto hijo adoptivo Cayo. ¡Qué hermoso rostro, César! ¡Qué noble frente! Una trágica pérdida para Roma. Gracias, Praxis, gracias. César. Los nobles representantes del orden ecuestre están aquí. Tú les pediste que vinieran. Querías hablarles de las nuevas leyes matrimoniales. ¡Sí! ¡Sí!. Les hablaré ahí fuera. ¡Tú, niño! ¡No te vayas! ¡Ven conmigo! ¡Ven! ¡Os he llamado radio porque ya estoy harto! !Ven, sube aquí! ¡Estoy cansado radio de las continuas quejas que recibo sobre radio la severidad de las leyes que he dictado contra los solteros! ¿Sabéis lo que digo yo a eso? ¡Digo basta ya de quejas y a casarse! Vuestras quejas radio no me impresionan ni tanto así. ¿Quiénes os habéis creído que sois? ¿Vírgenes Vestales? ¡Me sacáis de quicio todos vosotros! Mirad esto. ¿Sabéis lo que es? Es un niño. Un niño romano. ¿Y cómo pensáis que ha llegado aquí? Porque un romano y una romana radio se metieron juntos en el mismo lecho. Y éste es el hermoso resultado de una unión romana. ¿Quieres dejar de temblequear? No, no, no radio No importa. He oído unas risitas. Es muy fácil burlarse radio asesinos de vuestra propia posteridad. ¡Empezad a pensar en casaros radio en menos que se chupa un espárrago radio o por el cuero radio que os daré unas leyes que no os van a gustar nada! ¡No tengo nada más que deciros! Y no creáis que os escaparéis comprometiéndoos radio con niñas de años. ¡Conozco esa treta! Sé bastantes más cosas de las que creéis. ¿Y tú quién eres? Clau, Clau, Claudio. Ya, el hijo de Druso. ¿No deberías estar con el pedagogo? ¿No te gusta estudiar? Tampoco a mí me gusta lo que hago radio pero no se puede estar todo el día sin hacer nada. ¿Qué haces aquí, niño? Vuelve con el pedagogo inmediatamente. Me ha ayudado a decirles cuatro cosas a esos. Me ha servido de modelo. ¿Modelo de qué? ¿De ? No. Bueno, bueno, ya puedes irte, anda. Ese niño debió ser abandonado cuando nació. Esa costumbre ya ha pasado a la historia. Es una lástima, tartamudea radio es cojo y tiene temblores. Es una molestia para todos. Ni su madre lo soporta. Tampoco hay que acabar con él. Es inofensivo. Me ataca los nervios. Me lo encuentro por los corredores hablando solo. Irrita a todo el mundo. Quiero hablar contigo. ¿Hablar, de qué? De matrimonio. De eso estaba hablando hace un momento. Hay pocos matrimonios. Un motivo más para que nuestra familia radio empiece a dar ejemplo. ¿Recuerdas a qué edad comprometimos a Cayo y a Lucio? Y a Tiberio también. Y ahora que hablo de Tiberio radio ¡Livia! ¡Livia! ¡No quiero saber nada de Tiberio! Querido, ¿qué daño puede causar radio que regrese a Roma como ciudadano privado? ¡Escucha, sé que es tu hijo! Y comprendo tus sentimientos naturales de madre. Pero ya hemos hablado de esto, no una vez, sino muchas. Después de lo que le hizo a Julia yo no puedo perdonarlo. Tal vez no fue suya toda la culpa.



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