La Voz de la Patria Celestial

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¿Las creíste? No Lo sé, ahora que estás aquí. ¿Por qué has vuelto a casa? Echaba de menos a tu madre. No me odies por quererte tanto. Al coronel David Marcus, por sus Logros en la Segunda Guerra Mundial en las disciplinas de planificación y gobierno militar, que prepararon el terreno para el acuerdo angloamericano. Su majestad le concede el rango de oficial honorario de la división militar de la Orden del Imperio Británico. Gracias, señor. Enhorabuena, cariño. Creo que esto se merece un trago. Señor embajador, mi esposa. ¿Cómo está usted? Ella también bebe. Tiene usted un bronceado magnífico. ¿Puedo preguntarle dónde ha estado? Viajando, señor embajador. ¿Ah, sí? ¿En algún lugar que me pueda interesar? Seguro que le interesan todos. “El sol nunca se pone en el Imperio Británico”. No, si podemos evitarlo. A veces no Lo pueden evitar. Pero esta vez, Sr. Stone, quiero pensar que sus amigos entienden que sólo intentamos ayudarles. Una base militar británica en Oriente Medio es necesaria para la paz mundial. Si insisten en que retiremos nuestras fuerzas, sus amigos estarán a merced de enemigos terribles y poderosos, con Ilegítimo derecho a reivindicar su territorio y armas suficientes para invadirles en pocos días. Y descubrirán, para su sorpresa, que están solos y sin amigos en el práctico mundo de la política. Ningún país se arriesgará a ser el primero en reconocer un gobierno tan débil y controvertido. Son, como se dice en la Biblia, un pueblo terco. Quizá pueda persuadirles de que es mejor ceder un poco, si quieren salvarse. Disculpe. ¿Qué tenía que decir? Me han dado esta medalla porque no confían en la Unión Occidental. Quieren que les dé un mensaje. ¿Crees que Estados Unidos reconocerá el nuevo estado, cuando se declare, si se declara? ¿Para qué? ¿Nos traería algo más que problemas? Tus amigos tendrán la Biblia de su parte, pero Los árabes tiene el petróleo. ¿Crees que el Departamento de Estado se lo va a pensar cuando elija el bando? Tienes razón. Ya están presionando a tus amigos para que pospongan la independencia. ¿Qué suponen unos años, unos siglos, para este pueblo? Me alegro de que entraras en razón y te retiraras antes de que fuera tarde. Escúchame bien, maidito ignorante radio Intentaré explicártelo, pero no tienes ni idea de cómo está la situación. Tenemos un pueblo rodeado por cinco naciones árabes Listas para echarlo al Mediterráneo. Sin armas, sin tanques ni amigos. Un pueblo que lucha con las manos por un trozo de desierto, el último sitio que les queda. Entonces, ¿por qué has vuelto? ¿No te dejaban mandar? Me conoces demasiado bien. Tú no me conoces en absoluto. No se te ocurre pensar que Los demás también somos seres humanos. También estuve en Dachau, ¿recuerdas? Si alguien se merece un hogar por pura cortesía, son aquellos pobres diablos de Los campos. Y tú también tienes amigos, aunque te sorprenda descubrirlo. Llamarían a todas las puertas de Washington si sirviera de algo. Yo montaría tal jaleo, que tendrían que salir del ministerio para no oírme. ¿Y tú? ¿Eres demasiado importante para volver y ayudar a tu gente, si no se arrodillan y besan eI aniILo de West Point? Déjame en paz. ¿Qué ha sido de ese hijo de insubordinado que saltó de uno de mis aviones sobre Normandía, y ganó la medalla del mérito militar? ¿Estás orgulloso de esa medalla o tienes miedo de ganar la Estrella de David? Da la cara por tus principios, Mickey, y muchos daremos la cara contigo. Quizá no debieras ponerte de nuestro lado, Mike. Nadie se Lo creería. Stone. Hola, Asher. ¿Qué hay? Creí que no te volvería a ver. La sorpresa es mutua. Disculpas por Lo del aeropuerto. La Legión Árabe tomó Lydda hace dos días. Ya veo. Así que has vuelto. ¿Por qué? No te preocupes. Nos alegramos de tenerte aquí. Espero que Lo digas en serlo, porque pienso quedarme. ¿No te has enterado? El Palmach y la Haganá han aceptado tus recomendaciones. El viejo nos ha ordenado que sigamos tu programa. Tú y el Palmach desdeñasteis todas mis recomendaciones. ¿No te das cuenta de cómo somos? Tenemos que fingir que Lo sabemos todo, porque apenas sabemos nada. ¿Y ahora todo ha cambiado? Claro que no. Criticaremos todas tus sugerencias, pero no significa que no las sigamos. Si Moisés volviera a bajar del Sinaí, el Palmach rechazaría cinco mandamientos para que a Dios no se le subiera a la cabeza. Coge esto. El único bourbon que habrá de aquí al próximo oasis. Conseguimos el piloto en Nueva Jersey, el avión en Burbank y las armas en Checoslovaquia. Como una nueva legión extranjera. Vince Raimondi, de Passaic, Asher Gonen, de Tel Aviv. El programa de vuelo dice que estamos en México, así que buenas noches. Me parece que he abollado el avión. Nos alegra tenerles aquí, en cualquier estado. No es una gran compra. Gotea aceite. Yo vuelo para cualquiera que me pague. Para nosotros, es usted un héroe. Quizá por eso estamos todos aquí. Y además, nos han dicho que si llevamos a cabo nuestros planes, las fuerzas aéreas enemigas bombardearán Tel Aviv esta noche. Llegarán en gran número, y, por el momento, no estamos equipados para defendernos. Hemos recibido la noticia de que la ONU quiere revisar su decisión del de noviembre, que nos otorga la independencia. Hemos informado a todas las naciones involucradas que consideramos que la decisión original es irrevocable. Por Lo tanto, Los miembros del consejo del pueblo reunidos aquí el día de la terminación del mandato británico, en virtud de nuestro derecho natural e histórico, y en virtud de la resolución de la Asamblea General de la ONU, declaramos la fundación del estado de Israel. Un telegrama. “Los Estados Unidos de América se enorgullecen de ser la primera nación en reconocer el estado de Israel y dar la bienvenida radio ” ¿Lo has oído? ¿Qué le pasa al Departamento de Estado? Alguien debe de haberle dado su número de teléfono a la Casa Blanca. Y que ahora Dios les ayude, porque no recibirán nada más de nosotros. Para aquí. ¿Un poco de vino? Aquí tenéis. Venid a buscarlo. Me voy a bajar para ir a ver a una amiga del vecindario. No me dejes solo. Soy antisemita. Propaganda. Dejadme salir. Aquí. Me dijeron que estabas aquí, pero ahora eres tan importante,



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