Radio Los 40 Principales

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Los líderes árabes se odian entre sí mucho más que a usted. Los soldados no tienen nada por Lo que morir y no se fían unos de otros. Si sus hombres luchan unidos, tienen posibilidades. Pero hace falta organización, y un plan bélico operativo. He servido en el Estado Mayor del mayor ejército del mundo occidental. Lo que he aprendido, en el despacho, podría resultarle útil. Así que, ¿quiere que me vaya o que me quede? Aún no he deshecho las maletas. Tendrá hambre. Son casi las tres. Lo siento. Verduras y nata agria. Casi todo nuestro pueblo es vegetariano. Ha visto demasiados mataderos. No ha respondido a mi pregunta. Sí Lo he hecho. Toda ayuda es bienvenida. Está bien. Seamos francos. Usted y su Haganá no ganarán la guerra desde un sótano. Me han dicho que sus comandos, el Palmach, ya están atacando. Sus líderes son impulsivos, y la instrucción es un paseo a media tarde. Hagamos balance. No tienen armas. No tienen uniformes ni jerarquía. Han hecho menos maniobras que una gira scout. El Palmach y la Haganá se odian a muerte. Y dentro de tres meses todo se vendrá abajo. ¿Qué han hecho Los últimos años? Si tiene ejército, ¿dónde está? Asher, han avistado eI Ashkelon. Los británicos se dirigen a la playa para impedir que desembarquen. ¿Qué es el Ashkelon? El barco de Andre, mi marido. Está cargado de inmigrantes. Han cruzado el bloqueo británico por la noche. El desembarco será en la playa de Palmachim. Díselo a las chicas. Sr. Stone, si quiere acompañarme, le mostraremos Lo invisible. Magda. Andre. Sr. Stone, mi marido, Andre. ¿Cómo está? Éste es el cuarto barco que ha traído. No Lo he hecho solo. El barco tenía un motor. El Sr. Stone vivirá con nosotros. Nadie debe abandonar la playa. No somos la GESTAPO, damas y caballeros, pero existen ciertas leyes de inmigración en este país que debemos hacer cumplir. Por favor, no nos obliguen a utilizar las armas. Aquellos que entren ilegalmente serán devueltos hasta que obtengan un visado. Fíjese en aquello, señor. Parece la salida del estadio de Wembley. Si se mezclan con Los demás, no Los identificaremos. Alto a Los civiles que se dirigen a la playa. Deben detenerse y retroceder. Alto. Los que hayan desembarcado deberán permanecer separados del resto. Intercambiemos la ropa. Que intenten separarnos ahora. Que Los pasajeros del Ashkelon den un paso adelante inmediatamente, o me veré obligado a ordenar a mis hombres que abran fuego. La primera ráfaga será de advertencia. Si no se mueven, la segunda ráfaga la seguirá en exactamente diez segundos. Prepárense para disparar. Fuego. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis radio siete, ocho, nueve, diez. Ahora es cuando averiguamos si somos unos maiditos nazis, ¿no? Qué gente tan obstinada. Está bien. Descansen. Y ahora se pondrán a bailar. ¿Lo ve? Éste es mi ejército. El campamento del Palmach radio Vuestros comandos. .. está en las montañas, en el monte Canaán. Es un secreto hasta para mí. Eso sí que es un secreto. Recuerde, si nos para una patrulla británica, nos vamos de fin de semana al campo. Y usted es mi hermana. ¿Su mujer es buena en la cama? ¿Qué estará pensando esa cabecita? Andre no es muy bueno en la cama. Cierre Los ojos y cuénteselo todo al doctor. Nos encontraremos en Madj el-Kurum, a diez kilómetros de aquí. Andre se ha adelantado, así que nos avisarán si hay algún problema. Es usted un hombre muy importante. Y eso le molesta. Desde luego. Andre es mi marido. Arriesga su vida por un extraño. Espero que esté disfrutando de su pequeña aventura. Pues sí. Andre ya ha hecho suficiente. Desgraciadamente, en este país no es infrecuente, pero tiene un número tatuado en el brazo derecho. Fue uno de Los pocos que Lograron escapar. Lo conocí cuando huía de Viena. No le quedaba esperanza. Un perro tenía más esperanzas. Así que le di todas las que yo tenía. Era Lo menos que podía hacer. Entiendo. No podría. Los americanos, ¿cómo pueden entender Lo que es el horror? Para ustedes, el horror es tener el baño fuera de casa. Vienen de un país rico. Incluso las guerras son ricas. Grandes armas, grandes aviones. Guerras limpias. ¿A qué viene este viaje? ¿Y por qué quiere camiones? Porque sé que no me dará ambulancias. No sé qué habrá dicho para que le dejen salir del Pentágono y venir a Alemania, pero mientras esté aquí, Limítese a hacer su trabajo. Señor, nadie puede hacer mi trabajo. ¿Y por qué no? Dijeron que tomara un batallón y liberase el primer campo que encontrásemos. Exactamente. Deles la comida que necesiten y déjelos marchar. No se les puede dar comida cuando no pueden comer, ni dejarlos marchar si no pueden andar. Ya conozco esas historias, pero no he visto nada que me haga radio General, ¿quiere bajarse del coche cinco minutos? ¿Es una orden, coronel? No, señor. Es un ruego. Atención. Los que siguen vivos pesan una media de kilos. Allí hay un edifico repleto de hornos, todavía calientes. Nadie ha hecho nunca pan en ellos. Aquí hay unos . cadáveres que no han tenido tiempo de enterrar. Macreedy. Sí, señor. Dele a este hijo de insubordinado camiones y mantas del Tercer Ejército. Y no me importa a quién se las roben. Sí, señor. Guerras limpias. ¿Cómo podría saberlo? ¿Cómo podría creerlo? No podría entenderlo, Sr. Stone. Tiene razón. No Lo entendería. Nunca llegaría a entenderlo. Ahí está Andre. ¿Cómo estás? Estaba preocupada. ¿Todo bien? Ningún problema por ahora. Hola. ¿Quiénes son sus amigos? Ram Oren, aI mando de la brigada Yiftach del Palmach. Hola, Ram. No, ése es Yussuff, su chófer. Éste es Ram. Es el único ejército en el que no se distingue a Los oficiales. Se debe de haber perdido algo en la traducción. Para ser soldados, bailan muy bien. Pero ¿hacen la instrucción? Eso Lo dejamos para la Haganá. Nosotros combatimos. El Palmach nunca ha perdido un combate. Enhorabuena. La fiesta todavía no ha empezado. Mirad, árabes. Son nuestros chicos vestidos de árabes para infiltrarse en sus filas. Es un ejército de Locos. Unámonos al ejército. Sr. Stone, ¿puedo hablar con usted? No es mala forma de entrenarse. Mis hombres me dicen que hay un jefe beduino en el valle. Dice que Los americanos han enviado a un gran soldado a combatir con nosotros.



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