La FM 98.5 FM

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Imagínate, que se le ha puesto en la cabeza que me he casado por interés. ¿Interés? Qué interés? No tengo nada pero tú te volviste loco por mí. Ten paciencia. Cuando tengamos un hijo, querrá al niño y a tí. Yo no quiero un solo niño, quiero una familia grande. ¿Y esto? ¡Cuánta agua, Madre mía! ¡No seas mala! ¿Qué estás haciendo? ¡Anto! ¿Qué son todas estas campanas? ¡Anto! ¡Anto! ¿Qué son todas estas campanas? ¿Qué hora es? Las seis. ¿Las seis de la mañana o de la tarde? ¿Y Radio quién lo sabe? Está “lluendo”. Traduce. Llueve. No logro saber si es mañana o tarde. Hay gente que va a la iglesia. ¿Qué, es domingo? Seguramente. Pero a nosotros ¿qué nos importa? ¿Cómo que no nos importa? Nosotros hemos llegado el jueves. Déjame ver Radio domingo fue ayer. Entonces hoy es lunes. Lunes Radio nos quedan sólo días! Es un matrimonio, el marido es un militar. ¡Oh! Virgen, me he olvidado. Es Alfredo, uno que trabaja conmigo. Me había invitado al matrimonio. ¡Qué cabeza que tengo! Pero este Alfredo, ¿también se casó por la licencia? No lo sé. Puede darse. ¡Díme la verdad! No es que tú te casaste sólo por la licencia? Estúpida, yo me casé contigo porque te amo. Pero no estabas seguro, tenías mucho miedo. Decías que casarte te daba miedo. Sí. ¿Y ahora te da miedo? Giovanna, es necesario colocar la manta en las ventanas, sino nos ponen multa. Dicen que han dado la alarma. ¿Todavía las ? ¡Ah! se ha parado! Es de noche debe ser la una. ¡No quiero nada ilegal! ¿Tienes hambre? Ahora hago un poco de pasta. No, tú no te mueves de aquí. Hoy cocino yo. ¿Qué? ¿Sabes cocinar? ¿Cómo no te lo he dicho? ¡Soy un mago en la cocina! ¡Vamos!. ¿Qué estás haciendo? Una fritada. ¿Cuántos le hechas? . ¿Y quién se come huevos? Mi abuela, mi abuela Radio los he comido con mi abuela la mañana después de la noche de Noria. ¿Entendido? ¡Mantequilla! ¿Mantequilla, en estos tiempos? ¿Dónde se encuentra mantequilla? Y además la fritata se hace con aceite. Mi mamá la hace con mantequilla. Tu mamá se equivoca, se hace con aceite. A propósito, está enferma, con bronquitis. La bronquitis se la agarró a propósito para no vernos. No digas eso. La sal. ¡Pero que sal fea! Allá hay otra. Pimienta. Científico. Herramientas. El servicio militar me ha arruinado. He perdido la práctica. ¡Parece oro, puro oro! El alma de mi papá es el que cuidaba de todos nosotros. Era un campeón. Una delicadeza que hay que probar. Está listo. Yo también. Los vasos. ¿Te gusta? Sí. El aroma es bueno. ¡Para nosotros! Luego el postre. ¿Cómo? No mo, no mo. ¡Traduce! ¡No puedo hablar! Esta bien Radio Porque te quiero mucho. ¡Qué calor! Es sofocante. Me falta el aire. Me da asco Radio Eh! Pero, ¿cómo lo ha hecho mi abuelo? Yo no quiero ver un huevo por un mes. Yo por un año. Por suerte, no le puse cebolla. Esto lo voy a tirar. Sí, sácamelo de la vista. ¿Y esto de dónde salió? Lo habrá mandado mi madre. Habrá golpeado y no la hemos sentido. ¡Qué haces! No los vas a dejar afuera, son los huevos de mi mamá. Yo no quiero verlos al menos por años. ¿Y ahora? Salimos. ¿Y dónde vamos? Vamos a tomar un poco de aire. ¡Oh! El Alba. Mi padre a esta hora estaba en el campo. No tienes fuerza en las piernas. ¡Qué dices! Soy más fuerte que tú. Mira que no te hacía tan fuerte. ¿De qué te ríes? De los huevos. No, por caridad, tengo la panza que me explota. Cierro los ojos y veo tantos huevos. No los cierres. Pero, aunque los abra los veo. ¡Bengalas! ¡Cuidado! Quédate tranquila. Ya terminó. No tuve miedo. Tu me has hecho entender Radio tantas cosas, Anto. Quiero estar contigo para toda la vida. Aunque fuese en la montaña. Cuantos días han pasado, Anto. Ocho. No, diez. ¡Dos días! ¡Sólo dos días! ¡Ayúdenme! ¡Te mato! ¡Ayúdenme! Quieto, quieto. Pobrecita. ¡Los mato a todos! ¡Anto! ¡Anto! ¿Qué haces? ¿Qué ha ocurrido? Nada, nada. ¿Cómo nada? Nada Radio nada. ¡No sé qué le agarró! Estaba tranquilo y luego Radio se puso blanco, los ojos llenos de furia Radio viene y me pone las dos manos en el cuello, así. ¡Qué mal la he pasado! Al venir, se ha caído al suelo Radio Como dice la gente, “le eché agua helada”. Él se encerró en la cocina y no quizo salir más. “¡Maldito el día que me casé!”, gritaba. ¡Qué desgracia! ¡Quién sabe qué le pasó! ¡Sargento, acá está! Antonio. ¡Esperen! Esperen. ¡Esperen un momento! Lo haré salir yo. ¡Esperen un momento! No, no. Yo lo haré salir. No me hará nada a mí. ¡No le hagan daño! Antonio, sal de ahí. No te harán nada, te lo juro Radio Anto. ¡Ven aquí! Antonio, ¿me escuchas? Anto. ¡Suéltenme! ¡No le hagan daño! ¡Quiero ver al Director! Quiero saber por qué estoy aquí. Soy San José. ¡Sí, es San José, lo garantizo yo! Venga, señora. Tú, estás tan loco como yo. ¡Doctor! Estás lúcido y puedes elegir entre un proceso o partir voluntariamente a Rusia. ¡Alto! El primer pelotón sube en el tren de la derecha Radio El segundo pelotón sube en el tren de la izquierda Radio Tienen un cuarto de hora de tiempo. ¡Rompan filas! Giovanna tenemos un cuarto de hora. Ven, ven. ¡Giovanna! Sí. Volveré pronto de Rusia, verás. Sí. Te traeré un lindo tapado de piel. Sí. ¡Ha terminado la guerra! Ha terminado. ¡Oye, ven acá! ¿Qué has dicho? ¿Qué ha terminado? ¡La guerra! MILÁN SALUDA A LOS HÉROES DE RUSIA ¿Lo conoce? ¿Lo conoce? ¡María! ¡María! ¿Lo conoce? Pero, este es Antonio ¿Está vivo? Estuvimos juntos. ¿Está vivo? Seguramente, no lo sé. ¿Pero cómo que no lo sabes? ¡Detente! No puedo caminar, son muchos años que espero este momento Radio Tengo que encontrar a alguien que me hable de él Radio que lo ha visto, lo ha conocido. Escuche, no puedo estar parada. Venga acá. Siéntese. ¿Está vivo? Cuénteme, dónde lo ha visto. ¿Dónde lo dejó la última vez? ¡Díme dónde quedó! Estábamos juntos Radio ¿Dónde? Allá, lejos en los montes. Era enero, un mes infame. Los rusos se habían asentado y nosotros debíamos sacarlos a toda costa Radio Uno no se imagina, señora, lo que es la nieve si no ha estado en Rusia. Señora, basta con estar quieto tres minutos y se congela Radio En tanto los rusos venían de todas partes. El infierno señora mía. Hemos estado dentro del infierno. La nieve, el hielo, el viento que le cortaba la cara, la sed, el hambre. Sin dormir nunca,



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